por videollamada.
Yo estaba preparada.
Traje gris.
Cabello recogido.
Equipo completo.
En la pantalla apareció Cole Group.
Ryan.
Legal.
Finanzas.
Y Adrian.
Nuestros ojos se encontraron.
Ninguno reaccionó demasiado.
—Buenos días.
Dijo.
—Buenos días.
Mi padre empezó.
La reunión duró dos horas.
Yo hice preguntas.
Adrian respondió.
Nada personal.
Al terminar, los demás salieron.
Mi asistente dejó la sala.
La pantalla seguía abierta.
Adrian también.
—Natalie.
—¿Sí?
—Lo hiciste bien.
—Gracias.
—Muy bien.
—Eso ya lo dijiste.
Sonrió ligeramente.
—Correcto.
Silencio.
—¿Cómo estás?
Pensé.
—Bien.
—Me alegro.
—¿Y tú?
Pareció