pedir demasiado.
A mi madre por presionarte.
A todos menos a mí.
Ahora entiendo que aquella noche yo no estaba proponiendo algo.
Ya lo había decidido.
Eso fue lo que hice mal.
No veía la diferencia porque crecí en una familia donde la persona que tenía más debía resolver lo de todos.
Cuando empezamos nuestra relación, tú también empezaste a resolver.
Yo me acostumbré.
Cada vez que pagabas algo, cuidabas a mamá o ayudabas a Kevin, te decía gracias. Pero en algún momento dejé de sentirlo como un regalo y