PARTE 2 — EL PRECIO DEL FAVORITISMO KARA

de mi madre.

Contesté desde el pequeño escritorio del hotel.

—Mariana, tu padre está muy disgustado.

Respiré profundamente.

—¿Por qué?

—Porque te fuiste a Japón sin avisarnos.

—Mamá, tengo treinta y cuatro años. No necesito permiso para viajar con mis hijos.

Ella apretó los labios.

—No se trata de permiso. Se trata de respeto.

Casi me reí.

Respeto.

La palabra favorita de mi familia cuando querían que aceptara algo injusto.

—¿Respetaron ustedes a Chloe y Lucas cuando decidieron dejarlos fuera del viaje?

Mi madre suspiró.

—No empieces otra vez.

—Solo