dejé entrar.
Nos sentamos en la cocina mientras los niños jugaban en sus habitaciones.
Brandon dejó una carpeta sobre la mesa.
—Revisé algunos documentos de papá.
Fruncí el ceño.
—¿Por qué?
—Porque después de nuestra conversación empecé a hacer preguntas.
Abrió la carpeta.
Había varias hojas impresas.
—Mamá administra una cuenta que papá utiliza para ciertos gastos familiares.
Miré los documentos.
—¿Y?
Brandon señaló una columna.
Cada mes aparecía una transferencia de mil quinientos dólares.
La descripción decía:
APOYO MARIANA Y NIÑOS.
Sentí que la sangre se me helaba.
—¿A