bien. Necesitaremos orientación profesional para explicarles quién eres y poner en orden nuestra situación legal.
Preston asintió.
—Lo que haga falta.
Justo entonces, Theo entró en la cocina sosteniendo una hoja de papel.
—Preston, mira. He hecho un dibujo.
Era una casa enorme, con ventanas azules y un jardín.
Delante había tres figuras: una mujer y dos niños.
Preston sintió una punzada inesperada al darse cuenta de que él no aparecía en el dibujo.
—Es precioso —dijo.
Theo sonrió orgulloso.
—Es nuestra casa cuando seamos mayores. Eli dice que va