de una calidad de vida integral desde el primer segundo, lo que tranquilizó a sus padres y al equipo de pediatría.
Su robustez era tal que los médicos bromearon con que el bebé estaba listo para caminar antes de salir del hospital. Esta vitalidad fue el primer indicio de que Kevin poseería una paciencia inquebrantable y una energía vital superior a lo largo de su existencia.
Así luce hoy el bebé de 7 kilos
Reacciones del equipo médico ante el peso récord de Kevin
La incredulidad ante la magnitud del