vestimenta y accesorios para recién nacidos
La ropa que Patricia había preparado con tanto amor simplemente no servía. Los mamelucos de “recién nacido” no pasaban de sus rodillas. La familia tuvo que recurrir rápidamente a prendas diseñadas para bebés de 6 a 9 meses para poder vestir al pequeño antes de darle el alta.
Incluso los pañales supusieron un reto logístico, teniendo que saltar varias tallas para encontrar un ajuste adecuado. Estos detalles, aunque anecdóticos, subrayaban la exclusividad del historial médico y vital de Kevin desde su primer día.
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