La niña respondió con unas palabras que hicieron que el agente mirara a su compañero con asombro:
«Soñé con papá… Lo vi de pie junto al sofá y me decía que tenía muchísimo frío. Después señaló el suelo y me pidió que lo buscara».
El agente de guardia intercambió miradas con su compañero. Las palabras de la niña eran extrañas, pero su voz estaba llena de miedo, y ella repetía con insistencia que papá nunca había estado fuera de casa tanto tiempo sin despedirse de ella.
El agente le preguntó: