sucedió algo que ella jamás olvidó.
El pequeño gorila, asustado, corrió hacia ella, se enroscó alrededor de su pierna y se negó a soltarla.
Ese momento duró apenas unos minutos.
El recuerdo duró 28 años.
El rescate que lo cambió todo
La incursión había sido tensa desde el principio.
Los guardabosques y los trabajadores de conservación entraron al campamento sabiendo que podrían encontrar animales heridos o traumatizados. Las operaciones de caza furtiva a menudo dejan atrás animales asustados, desnutridos y separados de sus familias.
Entre ellos había un gorila particularmente