se quebró.
—Sus primeros pasos. Sus primeras palabras. Su primer día de colegio. Sus cumpleaños.
Vincent comenzó a llorar silenciosamente.
Nunca había visto a aquel hombre llorar.
Ni siquiera durante nuestro divorcio.
—Claire, yo intenté encontrarte.
Fruncí el ceño.
—¿Qué?
—Durante años. Contraté investigadores. Pregunté a tus antiguos amigos. Intenté comunicarme contigo.
Lo miré incrédula.
—Nunca recibí nada.
Vincent respiró profundamente.
—Te envié dinero todos los meses.
Sentí que el mundo se detenía.
—¿Dinero?
Asintió.
—Desde el primer año después del divorcio.
Negué lentamente.
—Vincent, jamás recibí un solo dólar.