mí.
Se detuvo frente a todos, inclinó ligeramente la cabeza y dijo con absoluta naturalidad:
—Buenos días, presidenta. El consejo ya la está esperando.
Detrás de mí no se escuchó una sola palabra.
PARTE 3
Me giré.
Diego tenía el rostro completamente inmóvil.
Teresa miraba primero a Arturo y luego a mí, como si tratara de entender una broma.
Fernanda fue la primera en reaccionar.
—¿Presidenta de qué?
Arturo respondió antes que yo.
—Del consejo de Grupo Altavista.
Diego soltó una risa nerviosa.
—No… debe haber un error.
Arturo lo