El asunto fue remitido a las autoridades y organismos profesionales correspondientes para su revisión.
Paralelamente, Richard y Sebastián iniciaron una auditoría independiente de la reorganización empresarial.
La fundación que Victoria dirigía perdió sus facultades para intervenir en asuntos médicos o patrimoniales de los miembros de la familia.
Richard reasumió temporalmente ciertas responsabilidades corporativas y comenzó a ejecutar un plan de transición transparente hacia Sebastián, sujeto a la supervisión correspondiente.
Pero ninguna de esas decisiones resultó tan dolorosa como la conversación que tuvimos con Victoria.
Nos encontramos en la casa familiar.