viajes, mudanzas, proyectos.
Durante años había imaginado un futuro entero a su lado.
Y ahora lo tenía frente a mí, arrepentido, diciéndome exactamente lo que había querido escuchar tantas veces.
Pero había algo que ya no podía recuperar.
Mi confianza.
—Emily, podemos empezar de nuevo.
Negué suavemente.
—No quiero empezar de nuevo.
Sus ojos se enrojecieron.
—¿Ya no me amas?
La pregunta me dolió más de lo que esperaba.
Porque no tenía una respuesta sencilla.
Todavía recordaba al Ethan que me había sostenido la mano cuando murió mi abuela.
Al