MI PROMETIDO LLEVÓ A SU ASISTENTE A UNA CENA CON NUESTROS AMIGOS. ESA NOCHE ROMPÍ CON ÉL… PERO NO SE DIO CUENTA HASTA QUE FUE DEMASIADO TARDE.

contratación y en la puesta en marcha.

No quería un cargo decorativo.

Quería trabajar.

La primera semana fue agotadora.

Hubo retrasos con los permisos, problemas con un proveedor y una reunión en la que tuve que rehacer por completo nuestro presupuesto de apertura.

Regresaba a mi apartamento tan cansada que apenas tenía fuerzas para prepararme la cena.

Sin embargo, cada mañana me despertaba con una sensación desconocida.

Entusiasmo.

Ya no tenía que preguntarme si Ethan contestaría mis mensajes.

No tenía que competir por su atención.

Tampoco debía disimular mi incomodidad