dónde está.
Robert palideció todavía más.
—Eso es precisamente lo que no entiendo.
Sacó lentamente su teléfono.
En la pantalla había una fotografía de Luka.
—Mi hijo desapareció hace siete meses.
La misma semana en que había abandonado a Ivana.
Pero, según Robert, Luka nunca había vuelto con su familia.
Su coche
apareció abandonado cerca de
la frontera tres días después.
No encontraron su teléfono.
Ni su pasaporte.
Ni una explicación convincente de adónde había ido.
—¿Por qué nadie me buscó?
—No sabíamos que existías.
Ivana sintió que la rabia