casa no estaba vacía.
Porque algunas personas abandonan este mundo, pero su amor permanece en las cosas más sencillas.
Incluso en un plato de desayuno caliente.
Y yo, que había pasado dos días creyendo que mi marido llevaba años intentando matarme, finalmente comprendí la verdad: había pasado los últimos doce años de su vida despertándose cada mañana, haciendo todo lo posible para mantenerme a su lado un poco más.
¿Qué harías si, tras la muerte de tu marido, descubrieras que durante años te ha estado añadiendo algo a la comida