quedaban unos meses para estar con él.
Pero todavía había algo que no entendía.
—¿Y qué pasa con Daniel? —pregunté—. Dijiste que su muerte no había sido un accidente.
Emily volvió a meter la mano en la caja.
Sacó un segundo sobre.
—Mi madre mantuvo esto escondido durante treinta y dos años.
Dentro había una fotocopia de un antiguo informe hospitalario.
Y una declaración escrita a mano.
Catherine la había redactado poco antes de morir.
Según aquella carta, Daniel había llegado vivo al hospital.
Había sufrido heridas graves, pero estuvo