la identidad de su madre biológica. Julián había guardado las cartas y los documentos de su llegada, y Claire decidió revisarlos ese año, acompañada por mí.
Durante más de veinte años fui su mamá en las cosas que no aparecen en ningún expediente: las noches de fiebre, los disfraces que cosíamos a última hora, los exámenes que la tenían despierta hasta la madrugada. Trabajé horas extra en una tienda para pagar sus estudios. Julián aprendió a peinarla, aunque sus trenzas siempre quedaban chuecas.
Betty había estado presente en algunos cumpleaños