durante 8 años?
Álvaro respondió que Patricia era una historia complicada, una relación que había intentado terminar muchas veces. Aseguró que nunca había pensado abandonar a Lucía.
—Ahí está el problema —dijo ella—. Querías conservarnos a las 2 sin preguntarte qué queríamos nosotras.
Él acercó su silla.
—Voy a dejarla hoy mismo. Podemos buscar ayuda. Haré lo que me pidas.
—No quiero que la dejes por mí. Quiero divorciarme.
Álvaro golpeó involuntariamente la mesa al levantarse. El café se derramó sobre el mantel.
—¿Vas a tirar toda nuestra vida por