Parte 2: LA MUJER QUE CREÍA QUE NO ERA AMADA DESCUBRIÓ QUE HABÍA SIDO ELKARA CORAZÓN DE UN HOMBRE INCAPAZ DE DECIR “TE AMO”

vendiste las joyas de tu abuela para cubrir discretamente las pérdidas de una de sus filiales antes de que la junta las descubriera.

Dante sintió que el aire abandonaba sus pulmones.

No sabía nada de aquello.

Ni una sola palabra.

La madre continuó:

—¿Y lo de los médicos?

Alina guardó silencio.

Después respondió con la voz rota.

—Eso menos.

—¿Piensas

llevarte ese secreto para siempre?

Alina comenzó a llorar.

—Hace dos años me dijeron que jamás podría darle un hijo.

Dante sintió que el mundo se detenía.

—Lo vi mirar