El vuelo transcurría con normalidad hasta que una enorme bandada de pájaros comenzó a perseguir al avión

el viaje jamás sería recordado como un vuelo ordinario.

Recordarían los extraños sonidos que resonaban contra el fuselaje.

Recordarían las alarmas repentinas.

Recordarían la avería del motor.

Recordarían el aterrador descenso y el violento aterrizaje.

Pero, sobre todo, recordarían lo que sucedió después.

Recordarían haber mirado al cielo y haber visto la bandada que seguía sobrevolando en círculos sobre ellos.

Recordarían haberse preguntado por qué los pájaros se negaban a marcharse.

Y, finalmente, descubrirían la extraordinaria razón.

Ocultos en la bodega de carga había docenas de huevos de aves exóticas