su atención sin depender de vuestras decisiones.
Ethan miró hacia el jardín.
Robert estaba intentando levantarse para recoger una hoja caída.
—No le dejes hacer eso —dijo automáticamente—. El médico le prohibió agacharse tanto.
Se levantó y salió para ayudarlo.
Yo observé la escena desde la ventana.
Durante unos segundos vi al niño que había sido.
Pero no olvidé al adulto en que se había convertido.
Ambas cosas eran ciertas.
Y tendría que aprender a vivir con ellas.
UNA CASA QUE VOLVIÓ A SER UN HOGAR
Pasaron seis meses.
Robert