bebés lo cambiaban todo.
La policía se hizo cargo del aparato para examinarlo por los procedimientos legales correspondientes.
—¿Y Vanessa? —pregunté.
Sophie comenzó a temblar.
—Mamá le dijo a Victor que no iba a seguir ayudándolo. Anoche discutieron. Él envió a dos hombres a buscarla. Desde entonces no contesta.
Adrian intercambió una mirada con los agentes.
El peligro ya no era una simple amenaza enviada por teléfono.
Victor estaba intentando borrar sus propios rastros.
La investigación avanzó rápidamente gracias a los documentos del fideicomiso, los movimientos financieros y la declaración