Victor conocía detalles médicos que jamás debieron llegar a sus manos.
Las autoridades empezaron a vigilar sus movimientos.
Y cuando localizaron a Vanessa, todo dio un giro.
Estaba encerrada en una propiedad utilizada por una de las empresas de Victor.
La habían mantenido allí para obligarla a entregar documentos relacionados con los pagos.
Tras ser rescatada, aceptó declarar.
Por primera vez en mi vida, Vanessa dejó de fingir que era una mujer bondadosa.
Admitió que había aceptado dinero para hacerme creer que nunca sería madre.
También reconoció que Victor había