y aquella canción que siempre tocaba antes de acostarme.
Ahora volvía a escuchar su voz.
—Me llamo Elizabeth Moore. Soy la fundadora del Fondo Aurora y propietaria original de las participaciones que hicieron posible la expansión del Grupo Carter.
Un murmullo recorrió el salón.
Adrian retrocedió un paso.
—¡Apaguen eso! —ordenó.
Nadie se movió.
—¡He dicho que lo apaguen!
Alexander levantó discretamente una mano.
El responsable del equipo audiovisual negó con la cabeza.
—Lo siento, señor Carter. La retransmisión está protegida por una autorización externa.
Adrian se volvió hacia Alexander.