animarse mutuamente para profundizar la conexión antes de que sea demasiado tarde.
Las personas cambian. Los proyectos de vida que parecían alineados a los 25 años pueden divergir radicalmente a los 40. Ella quiere crecer profesionalmente, él no apoya ese cambio. Ella quiere vivir en otro lugar, él no puede imaginarlo. Ella ha evolucionado espiritualmente o emocionalmente, y la relación ya no tiene espacio para la persona en que se ha convertido.
Esta causa es la que más confunde porque no hay nadie claramente «culpable». Simplemente, dos personas que se