Salí a caminar por el bosque con mi padre. De repente, me agarró de la mano y susurró: «Por fin estamos completamente solos. Acércate. Hay algo que llevo 20 años queriendo hacer». Horrorizada, intenté soltarme. Pero él se acercó a mí y dijo: «No tengas miedo, cariño. Tu madre nunca sabrá lo que suceda aquí». Todo mi cuerpo temblaba cuando metió la mano en el bolsillo y añadió: «He esperado toda mi vida para que llegara este momento…» 😨‼️

Retiré la mano de inmediato.

—¡Basta! ¿Por qué dices algo así?

Él dio un paso hacia mí.

—Porque llevo veinte años esperando este momento.

Mi corazón comenzó a latir tan fuerte que podía escuchar sus pulsaciones en los oídos.

—¿Qué se supone que significa eso?

Intentó agarrarme del hombro, pero retrocedí rápidamente.

—Por favor, no me toques.

Por primera vez en mi vida, mi propio padre me pareció un completo desconocido.

—No tengas miedo, cariño —murmuró—. No voy a hacerte daño.

—¡Entonces aléjate de mí!

Su expresión cambió y soltó