mientras me llevaban en camilla hacia el quirófano.
Hice una foto de la carta y la volví a meter en la caja.
Después miré nuestra foto de aniversario.
Daniel me había regalado un collar de plata aquella noche.
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“Quiero que tengamos un año precioso”, me había dicho.
Quizá se había arrepentido de la aventura.
Quizá el hecho de haber estado a punto de morir le había hecho decidirse por nuestro matrimonio.
Quería creer eso.
Pero si me había elegido a mí, ¿por qué no me había contado la verdad?