cero.
Grant golpeó la mesa.
—¡Mi hijo es cinturón negro!
Ruiz lo miró.
—Un cinturón mide técnica. El carácter determina si alguien merece llevarlo.
Logan cerró los ojos.
Aquello le dolió más que haber perdido conmigo.
Entonces ocurrió algo que no esperaba.
—Papá, basta.
Grant se volvió.
—¿Qué?
Logan levantó la mirada.
—Ella ganó.
—No tienes que decir eso.
—Sí, tengo que decirlo.
Se volvió hacia mí.
—La ataqué después.
Asentí.
—Sí.
—Y pudiste haberme lastimado.
—Sí.
—¿Por qué no lo hiciste?
Pensé la respuesta.
—Porque ganar no significaba hacerte