espejo.
Por primera vez en mucho tiempo no vi a la esposa de Marcos ni a la nuera de Alicia.
Vi a la mujer que había construido aquella casa.
Y comprendí que las personas que me habían encerrado dentro cometieron un error: nunca se preguntaron cuánto sabía yo sobre sus paredes.
PARTE V. EL SECRETO DETRÁS DE LA PARED
A la mañana siguiente bajé a desayunar como si no hubiera sucedido nada.
Alicia estaba sentada a la cabecera de la mesa, impecablemente peinada, con una taza de té junto al