años? ¿Explicar cómo has engendrado siete hijos y los has condenado a vivir como esclavos en tu propia casa, mientras yo, tu esposa legítima, era ridiculizada por no poder darte herederos? ¿Explicar cómo has construido tu reputación como hombre de honor mientras cometías atrocidades bajo tu propio techo? Ignacio no tenía respuesta. Por primera
vez en su vida adulta, estaba completamente sin palabras, sin defensas, sin el escudo de autoridad y privilegio masculino que siempre lo había protegido. ¿Qué vas a hacer? Preguntó finalmente con voz apenas audible. Y Beatriz