escándalo social, el notario Menéndez, la viuda doña Mercedes, todos los que necesitaban
estar presentes para presenciar la caída de Ignacio Valverde. Ignacio estaba profundamente confundido por esta súbita hospitalidad. Hacía años que Beatriz no organizaba eventos sociales de tal magnitud. Su matrimonio había sido frío y distante durante tanto tiempo que esta aparente tentativa de normalidad lo desconcertaba, pero cuando le preguntó Beatriz, le sonrió dulcemente y le aseguró que era para celebrar su reciente ascenso a capitán, un honor que el virrey mismo había confirmado dos semanas atrás.