El Teniente de Veracruz que Tuvo 7 Hijos con su Esclava Muda… Nadie Imaginó la Venganza de su Esposa

los que has negado reconocimiento, a los que has condenado a la esclavitud mientras yo, tu esposa legítima, cargaba con el estigma social de la esterilidad.

Las esposas de los invitados ahogaron gritos de horror genuino, llevándose las manos a la boca, abanicándose frenéticamente como si el aire se hubiera vuelto irrespirable. Los hombres murmuraban entre ellos, algunos con reprobación moral, otros con una envidia mal disimulada ante la virilidad probada de Ignacio. El obispo se había puesto pálido como la cal de las paredes, sus labios moviéndose en lo