La Niña Tocó La Nuca Del Mafioso Y Su Consejero Perdió La Calma-aurelle

—Solo quería ver el insecto.

Anna cerró los ojos brevemente.

Aquella era exactamente la frase que había intentado impedir.

Dante permaneció inmóvil.

La biblioteca volvió a llenarse del sonido de la lluvia.

Durante tres años había escuchado una explicación completamente distinta sobre aquella zona de su cuello.

Un fragmento metálico.

Tejido cicatricial.

Una lesión demasiado delicada para intervenir.

Nada relacionado con un insecto.

Y mucho menos con algo que pareciera tener pequeñas patas.

La expresión de Sophie era seria.

No sonreía.

No parecía estar jugando.

Hablaba como una niña que