La Niña Tocó La Nuca Del Mafioso Y Su Consejero Perdió La Calma-aurelle

a hablar.

—No quería hacerle daño.

Su voz tembló ligeramente.

Anna la sostuvo con mayor cuidado.

Dante miró a la pequeña.

La tensión de aquel instante pareció concentrarse en la mano con la que la sujetaba.

La niña no intentó escapar.

Simplemente volvió a mirar hacia el lugar donde había descubierto la protuberancia.

Había algo profundamente extraño en aquella escena.

El hombre al que los adultos más temían estaba frente a una niña que no entendía por qué debía temerle.

Y la niña estaba convencida de haber encontrado algo importante.