mi padre de cruel.
Habría dicho que a Catherine no la habían comprendido. Le habría acusado de castigar a la familia Miller por el simple hecho de no ser unos Prescott.
Hasta tal punto había estado ciega.
A través del parabrisas, más allá del tráfico y del resplandor estival, podía ver la torre de cristal de Prescott Holdings alzándose sobre Midtown. Cuarenta plantas de acero, vidrio, nóminas, contratos, empleados, historia, riesgos y la vida de mi padre.
Durante años, lo había considerado su mundo.
No el mío.
Aquello terminó en