Por un rasguño en el brazo de su antiguo amor, mi marido me atacó estando embarazada de gemelos; tres días después, una grabadora reveló quién había preparado toda la escena

programada.

Las cámaras del estacionamiento mostraban que, antes de entrar a nuestra casa por segunda vez, permaneció casi diez minutos dentro de su vehículo.

Luego apareció un mensaje enviado a una amiga.

“Hoy voy a comprobar hasta dónde llega por mí.”

La amiga respondió:

“No hagas locuras.”

Vanessa:

“Solo necesito que Natalia entienda quién manda.”

Eso no demostraba que planeara que Adrian me atacara con un cuchillo.

Pero demostraba intención de provocar una confrontación.

El origen del rasguño también se aclaró.

No era herida de cuchillo.

Un médico forense concluyó