resto había sido investigado, juzgado y documentado.
Pero si una marca temporal había sido alterada, aunque fuera por un error técnico, alguien tendría que explicar por qué.
—¿Dónde está el archivo? —preguntó.
—En una memoria cifrada que mi padre dejó con sus documentos. La entregué a un abogado para que verificara su autenticidad.
—¿Ya lo hizo?
—Está en proceso.
Maya respiró despacio.
—No voy a publicar nada hasta que un perito independiente confirme su procedencia.
—Mi padre habría estado de acuerdo.
Antes de colgar, Isabel añadió algo.
—Hay otra cosa.