Me apoyé contra la pared.
—¿Era tu novia?
Guardó silencio.
No necesitaba más.
—¿Y ustedes volvieron a verse?
—No pasó nada mientras estábamos juntos.
La expresión era demasiado precisa.
—Eso no es lo que te he preguntado.
Hao empezó a caminar por el salón.
Finalmente dijo:
—Nos reencontramos en una cena de trabajo hace unos meses. Ella estaba pasando por un mal momento. Empezamos a hablar.
—¿Y te enamoraste de ella?
—No lo sé.
Aquellas tres palabras dolieron más que cualquier insulto.
No lo sé.
Seis años de matrimonio.
Un