PARTE 2: LOS DIEZ MINUTOS DE DANTE – boughtat

de hospital en Suiza.

Tomada el día que nació Leo.

Sentí que las piernas me fallaban.

«¿De verdad creíste que no sabía cuándo nació mi sobrino?»

Llamé inmediatamente a Dante.

Contestó al primer tono.

—Elena.

—Tu esposa sabe lo de Leo.

Hubo un silencio.

—¿Qué?

—Tiene fotografías de su nacimiento.

Escuché cómo Dante se levantaba bruscamente.

—¿Dónde estás?

—En el hotel.

—No salgas de allí.

—Dante…

Su voz cambió.

—Elena, escúchame. Victoria nunca debió enterarse de que Leo existía.

Sentí un escalofrío.

—¿Por qué?

—Porque nuestro matrimonio incluye una cláusula