estatal
El partido terminó con una victoria contundente. Marcos fue la estrella indiscutible, liderando a su equipo hacia el título estatal. La oportunidad estratégica que representaba este torneo para su futuro se había materializado gracias a su talento y a la base sólida que Tomás le había proporcionado.
Al sonar la sirena final, el estadio estalló en júbilo. Los compañeros de equipo cargaron a Marcos en hombros, y por un momento, todo el dolor del pasado pareció disolverse en la alegría del triunfo presente. Era el resultado de una inversión