anterior como consentimiento de ella. Elena respondió por fin a mi mensaje. No llamó. Escribió que ya había reportado la operación, que un abogado revisaba los movimientos y que prefería conservar todo por escrito. «Por favor, no hables con mi banco en mi nombre ni intentes resolver esto con tu madre sin avisarme», añadió. Contesté que había entendido y que entregaría lo que supiera mediante su representante. No envié una explicación larga para conseguir que me perdonara. A la mañana siguiente acudí al banco para preguntar cómo cancelar la tarjeta
MI MADRE ROBÓ LA TARJETA DE MI ESPOSA Y ME LLAMÓ FURIOSA CUANDO EL BANCO RECHAZÓ LA COMPRA; REGRESÉ DISPUESTO A DEFENDERLA, PERO ENCONTRÉ MI CASA VACÍA, PAPELES DE DIVORCIO Y 12 FOTOGRAFÍAS IMPOSIBLES DE EXPLICAR