para revisar la terminación del contrato de renta y los bienes que faltaba distribuir. Escogimos una cafetería cerca de su estudio. Llegó con el cabello suelto y una libreta pequeña. Me sorprendió no saber ya si prefería café o té por las tardes. —Entregué mi declaración —le dije. —Laura me avisó. Gracias por no mentir. Se produjo un silencio que no quise llenar con promesas. —También quiero pedirte perdón por enero —continué—. Me mostraste lo que pasaba y preferí apagar la televisión. Te dejé sola incluso cuando estabas enseñándome pruebas.
MI MADRE ROBÓ LA TARJETA DE MI ESPOSA Y ME LLAMÓ FURIOSA CUANDO EL BANCO RECHAZÓ LA COMPRA; REGRESÉ DISPUESTO A DEFENDERLA, PERO ENCONTRÉ MI CASA VACÍA, PAPELES DE DIVORCIO Y 12 FOTOGRAFÍAS IMPOSIBLES DE EXPLICAR