quien estuviera más cerca. Elena escuchó sin prometer que quisiera volver. Después revisamos el inventario de muebles. Ella conservó los que compró antes del matrimonio y acordamos qué hacer con los adquiridos durante esos años. La separación continuó por la vía familiar. Meses después formalizamos el divorcio y los acuerdos patrimoniales. Ninguna sentencia obligó a Elena a perdonarme por haber dicho finalmente la verdad. Ella siguió trabajando en su estudio y se mudó a un departamento pequeño con un balcón lleno de plantas. Yo conservé por un tiempo el departamento
MI MADRE ROBÓ LA TARJETA DE MI ESPOSA Y ME LLAMÓ FURIOSA CUANDO EL BANCO RECHAZÓ LA COMPRA; REGRESÉ DISPUESTO A DEFENDERLA, PERO ENCONTRÉ MI CASA VACÍA, PAPELES DE DIVORCIO Y 12 FOTOGRAFÍAS IMPOSIBLES DE EXPLICAR