proyectos y me contó que había terminado una remodelación en Tequisquiapan. No le pregunté con quién vivía ni si pensaba volver a casarse. Ella tampoco quiso saber qué hacía mi madre. Nos despedimos sin abrazarnos. Caminé hasta mi coche con la herramienta en la mano. Por la ventanilla vi a Elena regresar a su oficina y cerrar la puerta después de saludar a una compañera. Al llegar a mi nuevo departamento dejé la llave inglesa en su cajón y colgué mi llavero junto a la entrada. Tenía una sola copia
MI MADRE ROBÓ LA TARJETA DE MI ESPOSA Y ME LLAMÓ FURIOSA CUANDO EL BANCO RECHAZÓ LA COMPRA; REGRESÉ DISPUESTO A DEFENDERLA, PERO ENCONTRÉ MI CASA VACÍA, PAPELES DE DIVORCIO Y 12 FOTOGRAFÍAS IMPOSIBLES DE EXPLICAR