temporales.
Emiliano negó haber provocado el incendio.
Dijo que estaba en la cancha.
Pero nadie le creyó.
Una semana después fue expulsado definitivamente.
Recuerdo que cuando me enteré pensé:
“Algo habrá hecho”.
Ésa fue toda mi reflexión.
Un muchacho perdió su escuela.
Su grupo de amigos.
Sus oportunidades.
Y yo reduje su historia a cuatro palabras.
Algo habrá hecho.
Pero mi hija sabía algo que yo no.
El día del incendio, Renata había estado esperando a su amiga Ximena cerca del laboratorio.
Desde allí podía ver el pasillo y parte