Lo conociste hace 30 años y ahora estás allá con él. —Aunque Mateo no existiera, mi respuesta sería la misma. Ricardo guardó silencio. —¿Nunca me amaste? —pregunté. —No debí decir eso. —No pregunté si debiste. Pregunté si era verdad. Tardó. —Sí te amé. Pero llevábamos años mal. Quise herirte para que no hubiera vuelta atrás. Sentí una punzada distinta. —Entonces escogiste la frase más cruel. —Sí. —Gracias por contestar. —Yo también estaba herido. —Lo sé. Y aun así no quiero volver. Golpeó la mesa con los dedos. —¿Así de fácil? —
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO