no me busques. —No pensaba hacerlo. Se fue levantando polvo sobre la calle húmeda. Creí que el momento más difícil había terminado. Me equivoqué. Apenas su camioneta desapareció, Amalia se llevó una mano al pecho y se apoyó contra la puerta. —Amalia. Su rostro perdió color. Mateo corrió hacia ella. Yo marqué emergencias. Mientras esperábamos la ambulancia, Amalia me agarró la muñeca. —Elena… todavía falta una carta. —¿Cuál? —La última que escribió Mateo. Miré hacia él. Su cara cambió. —¿Qué carta? —preguntó. —La que escribiste cuando supiste que Elena se
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO