en un rebozo. —¿Ya eres mujer libre? —Legalmente todavía faltan trámites. —Qué poco romántica eres. —Después de 30 años de cartas escondidas, no me hables de romanticismo. Se rio hasta toser. Yo había planeado quedarme solo unas semanas, pero las semanas se hicieron meses. Conseguí autorización para trabajar parte del tiempo a distancia y después acepté colaborar con una red de bibliotecas comunitarias de la zona. No abandoné Querétaro. Reorganicé mi vida y viajaba con frecuencia. Mateo nunca me pidió que escogiera. Nos veíamos casi todos los días, pero cada
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO