ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

hablar.

—Estamos hablando.

—A solas.

—No considero apropiado reunirme en privado con la contraparte durante una negociación.

Sus labios temblaron ligeramente.

—Han pasado siete años.

—Lo sé. Ahora, si podemos continuar…

Extendió una mano hacia mí.

—Creí que habías desaparecido.

Lo observé unos segundos.

—Usted firmó nuestro divorcio, señor Blackwood. No desaparecí. Simplemente dejé de estar disponible para usted.

El silencio fue absoluto.

Adrian apartó la mirada.

Por primera vez desde que lo conocía, parecía no saber qué decir.

5. Lo que Sophie nunca le contó
La reunión terminó sin